Conducir en la nieve

No es la primera vez que he tenido un susto al conducir hacia las pistas, realmente nada que no haya sido algo de chapa y a muy poca velocidad, pero si de esas veces que ves como el coche se desliza de lado y sólo puedes mirar mientras esperas el golpe.

Subiendo a la montaña lo que si me ha pasado innumerables veces es tener que parar a poner las cadenas. Un horror.

Por mucho que tengas práctica y teniendo de las rápidas (las de tela las probé pero creo que las mías eran de las baratas y malas) siempre tienes que buscar un sitio para ponerlas, parar, bajarte, buscarlas (planifica dejarlas a mano que siempre se nos olvida y es un horror sacar todo para después volverlo a meter), se te congelan las manos, hacer cola y sufres cola… la verdad es que una pésima experiencia. Peor aún los que no las han puesto nunca. Mucho más tiempo y más quebraderos de cabeza. Acabas helado y sin ganas de nada.

Hubo una vez que por culpa de las cadenas pillé un constipado de los buenos que chafó mis 5 días en la nieve. Nunca más.

Ahora monto neumáticos de invierno y me dejo de historias. Más seguridad, siempre sé que están bien montados y equilibrados, el coche va fino en lluvia y frío y puedo circular sin problema en nieve y además adelanto a todos los que han madrugado y tienen que poner cadenas y luego quitarlas.

Para mi la solución ideal ya que el coche es mucho más manejable y se circula con mucha más seguridad.

Mi consejo es aprovechar ofertas de neumáticos de invierno y tener un buen sitio para almacenar los de verano. Esto se lo escuché a un amigo que trabajaba por la zona de Sierra Nevada con vehículos industriales y se pasaba el invierno con el traqueteo constante de pararse o no y con menos seguridad en carretera en mojado y con frío.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *